Testimonio de un fofisano

Testimonio de un fofisano. La brutal y comovedora hitoria de como me transformé

Yo era un hombre normal, como muchos otros tras las navidades me planteaba numerosos retos, aprender inglés, dejar de fumar y como no, conseguir un cuerpo fofisano.

Mi nutricionista siempre me decía: “Manuel a ti lo que te falla es la verdura, no se pueden conseguir las metas sin sacrificio, o las dejas ahora y reduces las horas de gimnasio u olvídate de ser fofisano

Y luego estaba mi mujer que siempre lee revistas de salud y no había día que no me hablara de las múltiples cualidades del torrezno “que si el torrezno estiliza” ” que si el torrezno oculta los abdominales” …

Así que decidí seguir la dieta capicúa, una dieta basada en comer lo mismo para desayunar que para cenar, es decir una dieta equilibrada:

Desayuno: Huevos fritos (al gusto)

Almuerzo: Cerveza y pincho de tortilla.

Comida: Garbanzos y entrecot

Merienda: 2 cervezas y ración de bravas

Cena: Huevos fritos (al gusto)

 

En cuanto al ejercicio lo he reducido mucho, sigo acudiendo al gimnasio pero dedico la mayor parte del tiempo a comentar el partido del día anterior con el monitor y saquear la maquina de barritas energéticas mientras me baño en el jacuzzi.

Si yo lo he conseguido todos podéis hacerlo.

2 comentarios en “Testimonio de un fofisano”

  1. Me cuesta horrores dejar de comer acelgas, lo intento pero no tengo la suficiente fuerza de voluntad y en cuanto me descuido… pam! acelgas viudas para comer.
    Sospecho que mi pareja las unta con helado para poder ayudarme.

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